El precio lo define el ancho de la superficie, el espesor de la placa y si es a gas o eléctrica. Las de sobremesa angostas son las más accesibles; las de piso anchas con varias zonas de control, las de mayor inversión. Cada ficha muestra su precio vigente.
La de gas calienta rápido y recupera bien entre tandas, y conviene en alto volumen. La eléctrica da temperatura más uniforme a lo largo de la placa y se instala donde no hay línea de gas. Para desayunos con producto variado, la uniformidad ayuda.
La lisa sirve para huevo, verdura, cebolla y todo lo que necesita contacto completo. La ranurada marca la carne y escurre la grasa. Hay modelos mixtos con una mitad de cada una, que es lo que resuelve una cocina con menú variado.
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