El precio va por la capacidad del vaso y la potencia del motor, además del material del vaso. Los modelos de menor capacidad son los más accesibles; los de alto volumen con vaso metálico y control de velocidad, los de mayor inversión. Cada ficha muestra su precio vigente.
Elige por lo que licúas y por cuántas horas al día. Para salsas y sopas con fibra hace falta más motor que para bebidas. Si trabajas con hielo todo el día, revisa que el modelo lo declare y prefiere vaso metálico, que no se despostilla.
El vaso, las cuchillas y el empaque son piezas de desgaste y se reemplazan. Antes de decidir entre modelos, conviene confirmar disponibilidad de esas piezas, porque una licuadora sin repuesto de vaso queda fuera de servicio por una pieza barata.
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