El precio va por el largo de la cinta y si es de mesa o de piso. Las de mesa para carnicería son las más accesibles; las de piso para volumen, las de mayor inversión. Cada ficha muestra su precio vigente.
La de mesa sirve para carnicería y cortes de menor calibre. La de piso corta piezas grandes y aguanta jornada continua. El corte con hueso exige más máquina de la que se calcula a simple vista.
La cinta es consumible y se reemplaza cuando pierde filo: conviene confirmar disponibilidad de repuesto del modelo. Además pide limpieza diaria completa por norma sanitaria, porque hueso y grasa se acumulan en las guías.
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